«En 2006 tomé conciencia de que narrar historias reales a través del audiovisual es una manera poderosa de conectar con las personas de forma honesta y profunda. Desde entonces, trabajo con la convicción de que un buen relato puede abrir miradas, mover emociones y generar cambios reales. Para mí, contar historias auténticas significa acompañar a las personas con empatía, coherencia y valentía.»